Acción silenciosa y progresiva

“Las drogas trabajan en silencio”

¿Sabés cuál es tu límite? ¿Sabés hasta dónde aguanta tu cuerpo?

El gran problema de experimentar con las drogas y el alcohol es que nunca sabes cuál es el límite de tu cuerpo hasta que lo pasás. Cuando lo pasás corrés el riesgo de “quedarte del otro lado”.

Además todo consumo excesivo esconde una gran tristeza detrás, el problema es que no es sólo tristeza sino también negación, por lo tanto no se da cuenta del problema hasta que el problema es ENORME.

A nivel físico pasa lo mismo, muchos de los daños por el consumo de marihuana y alcohol son irreversibles e invisibles. Ambos provienen del mismo origen, de tu juventud. Al tener un cuerpo joven, tenés mayor capacidad de recuperación pero el daño igual está hecho. Por otro lado al tener un cuerpo en desarrollo mucho de los daños que te causás hoy son irreversibles. Pensá en una planta en crecimiento a la que todo el tiempo le cortas las hojas, lo que le estás diciendo a la planta es que debe ser pequeña y débil porque no necesita de sus hojas. Algo así pasa con tu crecimiento emocional y cognitivo cuando consumís drogas y alcohol.